Los datos indican que la recuperación naciente no es consecuencia de la austeridad y que difícilmente librará a España del desempleo masivo

19 de diciembre, 2015

Contacto: Dan Beeton, This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

Washington, D.C. – Un nuevo informe del Centro de Investigación en Economía y Política (Center for Economic and Policy Research, CEPR) concluye que la recuperación económica que inició en la segunda mitad de 2013 no es consecuencia de las políticas de austeridad y que es improbable que esta recuperación salve a España del desempleo masivo en un futuro próximo.

“El ajuste fiscal prácticamente finalizó después de 2013, y esto —combinado con factores externos favorables y con las reducciones de impuestos de año electoral— probablemente explica la recuperación del crecimiento económico”, ha señalado Mark Weisbrot, codirector de CEPR y coautor del informe, “¿Ha funcionado la austeridad en España?”. “La idea de que la austeridad trajo consigo la recuperación, aumentando la confianza de los inversores, no parece menos falsa en España que en cualquier otro lugar”, agregó.

Numerosos economistas y funcionarios del gobierno han sostenido que la consolidación fiscal de España, a pesar de las pérdidas de producción y las enormes caídas del empleo, ha estimulado la recuperación económica, restaurando la confianza de los mercados, de los inversores y de los consumidores en la economía española.

Los factores externos favorables incluyen unos tipos de interés más bajos, ayudados por la flexibilización cuantitativa del BCE, unos precios del petróleo más bajos (que contribuyeron a incrementar el gasto de los consumidores) y una depreciación del euro.

Los autores también llaman la atención sobre la estimación de la Unión Europea de que las medidas de consolidación fiscal neta efectuadas por el gobierno en 2013-2015 no alcanzaron el objetivo de 2,8 puntos porcentuales del PIB (el objetivo fue fijado por el Procedimiento de Déficit Excesivo del Pacto de Estabilidad y Crecimiento). Esto difiere de las estimaciones del gobierno español y es otra señal de que la relajación en el ajuste presupuestario por parte del gobierno podría ser la causa principal de la recuperación.

“No sería sorprendente ver más recortes en el gasto después de las elecciones, dependiendo de sus resultados”, ha señalado Weisbrot.

El informe, elaborado conjuntamente por los economistas David Rosnick y Mark Weisbrot, se centra en el empleo, en las contribuciones al crecimiento del PIB y en la balanza por cuenta corriente, con el objetivo de analizar la recuperación actual.

Según estimaciones del FMI, España tendrá un desempleo del 16,5% cuando alcance su producción potencial, lo que significa que esto se considera un nivel de pleno empleo del PIB. El desempleo es actualmente del 21,6%, con un desempleo juvenil del 47,7%. Alrededor del 60% de los desempleados llevan más de un año fuera del mercado de trabajo. El número de personas en riesgo de pobreza y exclusión social se ha incrementado con el desempleo, en 3 millones de personas entre 2007 y 2014.

El informe señala que “continuar confiando en una “consolidación fiscal favorable al crecimiento”–como el FMI recomienda–, así como en mejoras de la eficiencia derivadas de reformas laborales o de otro tipo, difícilmente llevará a la economía hacia niveles razonables de empleo en un futuro cercano. Una estrategia de estímulo fiscal e inversión pública, combinada con incrementos en los ingresos que mantengan una carga de deuda sostenible, supone una alternativa mucho más efectiva”.

###