19 de septiembre, 2016

Halla que el estudio de LAPOP no muestra que las áreas bajo el tratamiento de los programas CARSI tengan mejores resultados.

En inglés

Contacto: Dan Beeton, This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

Washington, DC – Un nuevo estudio del Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR por sus siglas en inglés), cuestiona los resultados de uno de los únicos estudios realizados para medir el impacto de los programas anti-crimen de la Iniciativa Regional de Seguridad para Centroamérica (CARSI por sus siglas en inglés). El estudio de CEPR, “¿Se han reducido el crimen y la violencia en Centroamérica con los programas CARSI financiados por Estados Unidos?”, elaborado por David Rosnick, Alexander Main y Laura Jung, examina datos recolectados durante un estudio del Proyecto de Opinión Pública de América Latina (LAPOP por sus siglas en inglés) y los somete a una serie de pruebas estadísticas. CEPR ha encontrado problemas con la metodología utilizada, por lo que el estudio no logra sustentar la conclusión de que las áreas tratadas por los programas CARSI muestren mejores resultados que las que no fueron tratadas por el programa.

Lamentablemente el estudio no demuestra una correlación entre el tratamiento anticrimen y los resultados de reducción del crimen”, dijo Rosnick, quien es economista e informático. “Esto es especialmente importante tomando en consideración los debates en el congreso sobre apoyo financiero a Honduras y otros países, y el predominio de criminalidad que empuja a la gente a huir de los países del Triángulo Norte de Centroamérica”.

El estudio realizado por LAPOP de Vanderbilt University es, hasta la fecha, la única evaluación disponible al público sobre el impacto de los programas CARSI, una iniciativa del gobierno estadounidense que ha recibido más de mil millones de dólares de financiamiento. El estudio de CEPR busca evaluar el éxito de los programas anticrimen de CARSI en Centroamérica financiados por USAID e identifica grandes problemas con el estudio de LAPOP, entre ellos que la selección de las áreas de tratamiento y de control no fue aleatoria, además de la manera en que fueron interpretadas las diferencias en las condiciones iniciales así como la diferencia en los resultados obtenidos de las áreas de tratamiento y de control. En el caso de robos reportados, el estudio de CEPR señala que, si bien las áreas que recibieron tratamiento tenían un alto nivel de robos reportados durante el año previo al tratamiento, es posible que haya alguna reversión a niveles normales durante el año posterior. La metodología de LAPOP no diferencia entre tratamiento efectivo y por ejemplo, una disminución no-relacionada en robos reportados en una zona tratada después de un año con denuncias de robos extraordinariamente altas.

La investigación de CEPR encuentra que, considerando estas fallas en la metodología utilizada, el estudio no puede sustentar la conclusión de que las áreas sometidas al tratamiento en los programas CARSI muestran mejores resultados que las áreas que no han recibido el tratamiento. El informe señala que en algunas zonas bajo el tratamiento, “No se puede descartar estadísticamente la posibilidad de que la intervención no haya tenido ningún efecto en los robos reportados”.

Esperemos que se realicen más estudios para examinar que tan efectivo es el uso del dinero de los contribuyentes estadounidenses para solucionar los graves temas de criminalidad en Centroamérica”, dijo Rosnick. “Lamentablemente, la única evaluación pública disponible hasta el momento no es muy útil para hacer esa valoración”.

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