Comunicado de Prensa
Washington, DC — Un nuevo documento del CEPR identifica nuevos problemas en los análisis que pretenden demostrar que las sanciones económicas a Venezuela no impulsan la migración. El trabajo, elaborado por el Investigador Principal del CEPR Francisco Rodríguez y el economista Giancarlo Bravo, examina la metodología utilizada a comienzos de este año por Dany Bahar y Ricardo Hausmann, en la que estos autores afirmaban haber encontrado evidencia en contra de la hipótesis de que las sanciones petroleras a Venezuela conducen a un aumento de los flujos migratorios hacia Estados Unidos. Rodríguez y Bravo concluyen que Bahar y Hausmann aplicaron incorrectamente métodos de cointegración y que, una vez corregida esta mala especificación, la evidencia de cointegración en los datos desaparece.
“Los datos muestran claramente que las sanciones económicas a Venezuela han afectado directa y significativamente de forma negativa a millones de venezolanos,” señaló Rodríguez. “Los datos también muestran que millones de personas han salido de Venezuela después de que se implementaron estas sanciones. Nadie ha podido demostrar que las sanciones no hayan sido un factor que empuja a la gente a abandonar Venezuela, y mucho menos que, de algún modo, las sanciones conduzcan a una menor migración.”
- El documento del CEPR examina las afirmaciones de Bahar y Hausmann según las cuales las sanciones a la industria petrolera venezolana no impulsan la migración hacia Estados Unidos y no encuentra respaldo para dichas afirmaciones ni siquiera en sus propios datos. Los economistas del CEPR muestran que los resultados de Bahar y Hausmann se basan en un error: el uso de una prueba no estándar y mal especificada para evaluar la existencia de una relación de largo plazo entre la migración venezolana hacia Estados Unidos y los ingresos petroleros de Venezuela.
Rodríguez y Bravo explican que Bahar y Hausmann utilizaron un método conocido como pruebas de cointegración para evaluar si existía una relación de largo plazo entre la migración y los ingresos petroleros, pero lo aplicaron de manera incorrecta. “Este método está diseñado para aplicarse a los niveles de las variables, pero Bahar y Hausmann tomaron erróneamente las primeras diferencias de las series antes de ejecutar la prueba,” explicó Rodríguez. “Una vez que se corrige ese error, sus resultados desaparecen.”
Rodríguez y Bravo pusieron a prueba la metodología de Bahar y Hausmann mediante simulaciones de Monte Carlo sobre series temporales de la misma longitud que las utilizadas por estos autores. Encontraron que dichas simulaciones arrojaban una tasa de falsos positivos del 100 %, identificando una relación de largo plazo incluso cuando dos variables no estaban relacionadas en absoluto. “Estos resultados implican que el enfoque de Bahar-Hausmann garantiza encontrar evidencia de cointegración aun cuando dicha relación no existe.”
Esta no es la primera vez que investigadores del CEPR detectan problemas en los trabajos de Bahar y Hausmann. En abril de este año, Rodríguez y Bravo descubrieron un error de codificación en un artículo de Bahar y Hausmann que afirmaba que las sanciones habían reducido la migración. Bahar y Hausmann reconocieron el error y lo corrigieron, pero aun así sostuvieron que sus resultados respaldaban su tesis. “Esta fue una respuesta muy extraña, ya que sus coeficientes pasaron a ser estadísticamente no significativos después de corregir el error de codificación,” señaló Rodríguez. “La norma en la investigación económica es no afirmar que se ha encontrado evidencia de un efecto a menos que se pueda establecer que es estadísticamente significativo,” añadió Rodríguez. “Bahar y Hausmann se han desviado sustancialmente de esta norma.”
Bahar y Hausmann citaron los encuentros fronterizos de nacionales venezolanos en Estados Unidos “para evaluar hipótesis sobre los efectos de las sanciones en los flujos migratorios,” pero Rodríguez y Bravo señalan que “una gran proporción de los venezolanos que hoy intentan ingresar a Estados Unidos ha pasado varios años viviendo fuera de Venezuela, a menudo en países como Colombia, Perú o México. No está claro por qué sus decisiones de migrar a Estados Unidos se verían afectadas por fluctuaciones en los recursos bajo el control del gobierno de Nicolás Maduro.”
El CEPR también ha señalado que Bahar y Hausmann no consideraron el posible impacto de las condiciones del mercado laboral en Estados Unidos sobre la migración venezolana, y Rodríguez y Bravo observan que, “Resulta llamativo que Bahar (2025) sostenga que las condiciones del mercado laboral estadounidense son un determinante clave de los cruces fronterizos, y sin embargo Bahar y Hausmann no hacen ningún esfuerzo por controlar este efecto.”