Cuando los reporteros no dejan que los hechos impidan una buena historia

22 Junio 2010

Mark Weisbrot
The Guardian Unlimited, 22 de junio, 2010
En Inglés

Stephen Sackur [Guardian, Junio 13] proporciona un retrato altamente engañoso, excesivamente parcial, y en momentos objetivamente falso de Venezuela después de su breve visita al país, en la cual entrevistó al Presidente Chávez.

Empecemos con lo ridículo:

SS: “Pero él [Chávez] categóricamente negó las frecuentes acusaciones de los medios en Estados Unidos que Venezuela le suministra uranio a Irán.”

Venezuela ni siquiera produce uranio, lo cual Chávez le dijo durante la entrevista, y que pudo haber verificado en unos cuantos minutos usando Google.

Sackur insiste en proporcionar una imagen de fracaso económico bajo el gobierno de Chávez.

SS: “En los inmensos barrios de la capital, los empleos son escasos.”

Pero los empleos son mucho menos escasos hoy en día que cuando Chávez asumió el poder, con una tasa de desempleo de 7,9 por ciento en 2009 comparada con 15,3 por ciento en 1999—algo que Chávez también le mencionó.

De hecho, hay varias estadísticas puestas a la disposición del Sr. Sackur que muestran un progreso enorme durante la ultima década:

La pobreza cayó más de 44 por ciento. El numero de médicos primarios en el sector público creció; ahora es diez veces más alto, y los pobres ahora tienen acceso a atención médica gratis. Hubieron grandes aumentos en el acceso a la educación en todos los niveles–la educación superior, por ejemplo, se ha duplicado. El gasto social real (tomando en cuenta la inflación) se más que triplicó, incluyendo una enorme expansión en los beneficios de la seguridad social. Además, la desigualdad de ingresos se redujo más en Venezuela que en todos los demás países de Latinoamérica; en 2008 Venezuela tenía la distribución de ingresos más igualitaria de la región.

Estas estadísticas son aceptadas y usadas por agencias internacionales como la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe y el Banco Mundial. Representan una tremenda mejora en las vidas de la mayoría de los venezolanos.

Pero el autor enfoca casi exclusivamente en lo negativo. Él ignora la vasta transformación social que ha ocurrido en tan sólo una oración:

SS: “Chávez citó una serie de estadísticas económicas… el desempleo se cortó por la mitad, la pobreza extrema se redujo del 25% al 5%, según él.”

El lector promedio podría no darse cuenta de esto, o tal vez no tomarlo en serio, ya que es tan pequeño y aparece como una mera afirmación de una fuente que los medios han demonizado durante la última década. En comparación, los datos negativos e incluso algunos alegatos no comprobados son presentados como hechos.

Sackur conjura imágenes de China después de Tiananmen, con retórica fantásticamente exagerada sobre una “campaña contra la oposición.” Esto se refiere a la orden de arresto de un magnate mediático de la oposición, en un país donde la gran mayoría de los medios son controlados por la oposición política, y usados en maneras que no se permitirían en los Estados Unidos. Esto no quiere decir que la orden de arresto o cualquiera de las varias acciones tomadas por el gobierno en los últimos 6 o 7 años son justificadas, pero ¿porqué presentar una imagen tan falsa del estado de la libertad de la prensa en Venezuela, donde la oposición controla los medios más que en todo el resto del hemisferio, si no probablemente el mundo?

La mayoría del mundo occidental piensa que Venezuela es algún tipo de dictadura donde Chávez ha empobrecido al pueblo. No tienen la menor idea de porqué él ha sido re-elegido dos veces, cada vez con mayores mayorías. Este tipo de reportaje explica porqué están tan mal informados: desgraciadamente, es demasiado común.


Mark Weisbrot es codirector del Center for Economic and Policy Research (CEPR), en Washington, D.C. Obtuvo un doctorado en economía por la Universidad de Michigan. Es coautor, junto con Dean Baker, del libro Social Security: The Phony Crisis (University of Chicago Press, 2000), y ha escrito numerosos informes de investigación sobre política. económica. Es también presidente de la organización Just Foreign Policy.

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